domingo, 20 de noviembre de 2011

20N - Palabras que han estimulado mi reflexión


Adjunto  palabras que han estimulado mi reflexión acerca de mi voto en las elecciones generales de hoy (al cual, desgraciadamente, no tengo derecho por no tener la nacionalidad española). Las conclusiones a las que llegan MANUEL CASTELLS y JAVIER MARÍAS no son las mismas, e incluso las considero contradictorias, pero las reflexiones de ambos me han resultado importantes en mi propio proceso de reflexión.

 
PALABRAS DE MANUEL CASTELLS:




















  

PALABRAS de JAVIER MARÍAS:







LA ZONA FANTASMA. 20 de noviembre de 2011. Un pequeño esfuerzo de imaginación


Sin duda porque viví cierto tiempo en Italia y tengo amistades en ese país, hace años que tiendo a compadecerme y a sentir lástima por el conjunto de sus habitantes y por su situación, emparedados entre la omnímoda corrupción de Berlusconi y el apenas disimulado fascismo de Bossi. Quizá porque una vez estuve en Caracas, donde conocí a personas estimables y se me trató bien, tiendo a ver a los venezolanos, desde hace mucho, como víctimas de una semidictadura que cada vez es menos “semi”. Desde siempre me apena la situación de los argentinos, que van de peronismo en peronismo (sería como si en España fuéramos de franquismo en franquismo, y se hubiera inventado el más flagrante oxímoron, un “franquismo de izquierdas”) con breves interrupciones, alguna peor que la norma, como la sangrienta junta militar de los años setenta y ochenta. Y así podríamos seguir con no pocos países. Tendemos, en primera instancia, a ver a los pueblos como víctimas de sus malos o pésimos gobernantes, y así ha de ser a buen seguro en los regímenes dictatoriales producto de un golpe de Estado o de la victoria en una guerra, con su imposición de leyes y prohibiciones, su continuo uso de la fuerza, su persecución de los disidentes y de la libertad de expresión y de prensa, su encarcelamiento de “desafectos” y críticos: China, Birmania, Irán, Cuba, la Libia de Gadafi o la Siria de El Asad, la Arabia Saudí de los vetustos príncipes o la Guinea de Obiang, sitios todos en los que nadie se atreve a levantar la cabeza, so pena de que se la corten.

Reconozco que, en ese primer impulso, asimilo a Italia, Venezuela, la Argentina o Rusia con los últimos países mencionados. “Pobres gentes”, piensa uno de todos. “Qué mala suerte, lo que tienen que soportar”. Es sólo más tarde cuando se ve impelido a corregir el sentimiento de lástima: cuando cae en la cuenta de que en realidad el grueso de los italianos, venezolanos y argentinos (por seguir con estos tres ejemplos, habría más) no merecen ninguna conmiseración, porque llevan años eligiendo, en votaciones vagamente democráticas, a esos espantosos gobernantes sin apenas sentido de la democracia y que provocan vergüenza, amén de incontables males para sus países. En el caso de Italia me cuesta más retirarles la compasión, y se la mantengo a esas amistades desesperadas que -me consta- nunca han tenido arte ni parte en la perpetuación de Berlusconi ni de Bossi. Pero, con la razón, no puedo mantenérsela al conjunto de la población, responsable directo de lustros de desastroso gobierno, cuasi totalitario y grotesco. “La salvación ha estado en su mano, a diferencia de las naciones en que no hay posibilidad de elegir; y, a sabiendas, han escogido la calamidad”.

Hoy votamos aquí, y como dije hace semanas, se trata más bien de inclinarnos por quienes nos dan cien patadas o por quienes nos dan noventa y nueve y media. Así es, al menos, para una porción notable del electorado. Los dos partidos que pueden gobernar ya lo han hecho, luego no podemos llamarnos a engaño ni podremos escudarnos en que no sabíamos, en que confiamos en alguien nuevo que después nos defraudó. Los candidatos a Presidente no son los mismos que desempeñaron el cargo, es verdad. Pero uno ha sido ministro y Vicepresidente de Zapatero, el otro fue ministro y Vicepresidente de Aznar y además fue designado por éste, a dedo, como su sucesor. En el improbable gabinete de Rubalcaba es casi seguro que nos encontraríamos con caras bien conocidas de los últimos ocho años. En el muy probable de Rajoy apenas cabe duda de que veríamos a gente de la vieja guardia de Aznar, como Trillo, Arenas, Montoro, Arias Cañete o Ana Pastor (engorroso que esa ex-ministra lleve el mismo nombre que la valiosa periodista de TVE); también a individuos que llevan dos legislaturas soltando falacias y exabruptos sin cesar, como Sáenz de Santamaría, González Pons o Cospedal. En el otro bando, a individuos que llevan el mismo tiempo soltando mentiras e imbecilidades sin cuento, incumpliendo promesas y renunciando a sus principios. Mal está el asunto, eso no se le escapa a nadie. Los llamados partidos minoritarios no ofrecen, a mi parecer, mayor inteligencia ni ecuanimidad. Ninguno. En cuanto al voto en blanco, el nulo o la abstención, considero que quienes optan por ellos son quienes menos derecho tendrán a lamentarse y menos merecedores serán de compasión, llegado el caso de que toque eso antes o después: sentirnos tentados a compadecernos. La situación económica no va a sufrir grandes cambios bajo ningún Gobierno, a corto plazo. Las medidas del PP ya las conocemos, por cómo privatiza, recorta y “gürtelea” en las comunidades bajo su control. Las del PSOE, a la vista están. Ambos obedecerán a Alemania y al FMI en lo fundamental. Pero ¿qué Gobierno nos dará más vergüenza, cuál juzgaremos mayor catástrofe? Aunque los candidatos sean distintos, hay que recordar los anteriores, los de Zapatero con sus Bibianas y los de Aznar con sus obispos mandones. Hagan memoria. Piensen cuál nos inspiró más bochorno y mayor aversión, cuál nos ha irritado y exasperado más, con cuál de los dos nos ocurría más lo que al parecer les sucede ahora a los franceses con Sarkozy y a los italianos con Berlusconi: cada vez que se les aparecen en televisión, sienten la necesidad imperiosa de cambiar de canal. Recuerden que en ningún caso seremos dignos de lástima, porque habremos elegido. ¿Quién nos sacará más de quicio, Rubalcaba o Rajoy? Hagan un pequeño esfuerzo de imaginación.
JAVIER MARÍAS
El País Semanal, 20 de noviembre de 2011

martes, 15 de noviembre de 2011

Franz-Josef Degenhardt 3.12.1931 - 14.11.2011




Franz-Josef Degenhardt (3 December 1931 – 14 November 2011) was a German poet, satirist, novelist, and – first and foremost – a folksinger/songwriter (Liedermacher) with decidedly left-wing politics. He was also a lawyer, bearing the academic degree of Doctor of Law.[1]
Degenhardt was born in Schwelm, Westphalia. After studying law from 1952 to 1956 in Cologne and Freiburg, he passed the first German state bar examination in 1956 and the second in 1960. From 1961 he worked for the Institute for European Law of the University at Saarbrücken, where he obtained his doctorate in 1966. Degenhardt joined the Social Democratic Party of Germany (SPD) in 1961, but was forced out in 1971 because of his support for the German Communist Party (DKP), which he joined in 1978.
From the early 1960s onward, in addition to practicing law, Degenhardt was also performing and releasing recordings. He is perhaps most famous for his song (and the album of the same name) Spiel nicht mit den Schmuddelkindern ("Don't Play With the Grubby Children," 1965), but has released close to 50 albums.

Als Liedermacher war er eine Stimme der 68er-Bewegung, engagierte sich für die Ostermarschbewegung, die Proteste gegen den Vietnamkrieg, die Notstandsgesetze, die „Berufsverbote“.[3

Stand up for your right! ¡BUSCA EN EL EXTERIOR EL CAMBIO QUE OCURRE DENTRO DE TI! Indignez-vous!!! Empört euch!!!

 BOB MARLEY 1980 IN DORTMUND GERMANY



Get up, stand up: stand up for your right
Get up, stand up: don't give up the fight

Preacher men don't tell me,
Heaven is under the earth
I know you don't know
What life is really worth
It's not all that glitters is gold
Half the story has never been told
So now you see the light, eh!
You stand up for your right
Come on!

Get up, stand up: stand up for your right
Get up, stand up: don't give up the fight

Most people think
Great God will come from the sky,
Take away everything
And make-a everybody feel high
But if you know what life is worth,
You will look for yours on earth
And now you see the light,
You stand up for your rights, jah!

Get up, stand up (Get up, stand up)
Don't give up the fight (Life is your right)

We sick an' tired of your ism-skism game
Dyin' 'n' goin' to heaven in-a Jesus' name, Lord
We know when we understand
Almighty God is a living man
You can fool some people sometimes,
But you can't fool all the people all the time
So now we see the light (What you gonna do?)
We gonna stand up for our rights (Yeah, jah, jah!)

So you better
Get up, stand up (Get up, stand up)
Stand up for your right (Get up, stand up)
Get up, stand up (Don't be a nigger in your neighborhood, yeah)
Don't give up the fight (Get up, stand up)
Get up, stand up (I said, don't be a nigger in your neighborhood, yeah)
Don't give up the fight!!!

ESPAÑA 2011
¡BUSCA EN EL EXTERIOR EL CAMBIO QUE OCURRE DENTRO DE TI!


Konstantin Wecker Otoño 2011- EMPÖRT EUCH! INDIGNEZ-VOUS!

ENTREVISTA con Konstantin Wecker en Deutschlandradio el 25 de octubre de 2011
sobre el CONTENIDO de su canción "Empört euch! - Indignez-vous!" (en alemán).